PARIS

  • Fecha de Viaje: Octubre 2016
  • ¿Cómo llegué a esta ciudad?: Tren desde Barcelona, España.
  • ¿Cuántas noches me quedé?: 4 noches
  • Hotel Elegido: Absolute Hotel

La Ciudad de l’amour

Paris 1

París era la ciudad que más ganas tenía de conocer en Europa y donde más cosas quería hacer. Por eso es donde más tiempo me quedé, 4 noches. Había fantaseado por meses recorrer sus calles, enamorarme de su arquitectura y su arte. Acá les dejo mi experiencia en esta mágica ciudad.

DIA 1

Luego de varias horas de tren llegamos a la estación Gare de Lyon. Desde acá tomamos el metro línea M5 hasta Place de la Republique, que era donde se encontraba nuestro hotel. Compramos el billete sencillo, llamado Ticket t+, en las máquina de la estación. Vale 1,90€ y es válido para todos los medios de trasporte público durante 90 minutos.

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Buscar hotel en París no fue tarea sencilla. Es una ciudad grande y cara. Luego de mucho investigar nos decidimos por el Absolute Hotel. Este pequeño hotel cuenta con habitaciones privadas y compartidas. Muy limpio y ordenado, sin duda volvería a contratarlo. Por 29€ la noche conseguimos una habitación compartida de tres camas con baño privado y desayuno incluido.

Lo primero que decidimos hacer fue visitar el famoso cementerio del Père-Lachaise, ya que se encontraba cerca del hotel y en la dirección opuesta al resto de lugares que queríamos visitar en la ciudad. Este cementerio ocupa 43 hectáreas divididas en 93 áreas, que contienen 70.000 tumbas, 5.300 árboles, centenares de gatos y miles de pájaros que anidan en sus ramas. Dada su arquitectura y la elaborada de algunas tumbas es un museo al aire libre. Disfrutar de un paseo por la tarde es una gran opción.

Este enorme cementerio esta repleto de tumbas de personajes famosos. Los más destacados son: Oscar Wilde, Edith Piaf, Chopin, Jim Morrison (vocalista de The Doors), Maria Callas, entre otros. Les dejo un mapa con la ubicación de las más famosas.

6 - Paris, Francia Pere Lachaise Cemetery Map

 

Luego del cierre del cementerio, recorrimos los alrededores de la Place de la Republique para cenar algo e irnos a descansar. París apenas nos estaba mostrando su mágia.

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Place de la Republique

DÍA 2

Temprano, luego de desayunar, nos fuimos a recorrer el barrio más bohemio de París: Montmartre. Conocido como el “barrio de los pintores”, sus pequeñas y empinadas callejuelas constituyen un entramado que incluye desde los más antiguos cabarets hasta los alrededores de la Basílica del Sacré Coeur, repletos de restaurantes con terrazas y pintores. Tras una empinada subida de 197 escalones, o bien utilizando el funicular, se llega hasta el Montmartre más bohemio en la Place du Tertre, situada en la parte alta de la colina. Se trata de una de las zonas más agradables del barrio, tanto para cenar en alguna de sus terrazas como para disfrutar de las obras de arte de los pintores que se extienden por la zona.

La Basílica del Sagrado Corazón (Sacré Coeur), es uno de los lugares sagrados más importantes de París. Se encuentra situada en lo alto de Montmartre, una colina de 130 metros de altura desde donde se contemplan unas vistas magníficas de París. La basílica, obra de Paul Abadie, comenzó a construirse en 1875 y se completó en 1914. Fue consagrada como basílica a los cinco años de su construcción, el 16 de octubre de 1919. Sus dimensiones hablan por si solas: 83 metros de longitud, 35 metros de anchura y una torre de 83 metros de altura. La entrada a la basílica es gratis, solo hay que pasar un pequeño control de seguridad donde te revisan las mochilas.

Descendimos la colina hasta otra parada obligatoria del barrio: Moulin Rouge. Este famoso cabaret fue construido en 1889 por el español Josep Oller, que también era propietario del Olympia y Charles Zidler. Fue inaugurado durante lo que se conoce como la Belle Epoque, (Periodo histórico comprendido entre las últimas décadas del siglo XIX y la primera guerra mundial). Todas las noches organizan cenas – shows y también se puede acceder solo a ver el show (más info clic aquí).

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Caminamos en dirección sur hasta llegar a los Jardines de Tullerias. Ubicados entre el Museo del Louvre y la Plaza de la Concordia, fue el primer jardín de París que tuvo carácter público. Aquí decidimos sentarnos a almorzar unos baguettes que habíamos comprado durante el trayecto.

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Luego del clásico almuerzo parisino nos dispusimos a entrar al Museo del Louvre. Inaugurado a finales del siglo XVIII, es el museo más importante de Francia y uno de los más visitados del mundo. Actualmente recibe más de ocho millones de visitantes cada año. Formado a partir de las colecciones de la monarquía francesa y las expoliaciones realizadas durante el imperio Napoleónico, el museo abrió sus puertas en 1793 mostrando un nuevo modelo de museo, que pasaba de las manos de las clases dirigentes al disfrute del público general.  Se encuentra alojado en el Palacio del Louvre, una fortaleza del siglo XII que fue ampliada y reformada en diversas ocasiones. Antes de que se convirtiera en museo, algunos monarcas como Carlos V y Felipe II utilizaron el palacio como residencia real en la que acumulaban sus colecciones artísticas. La inmensa colección está organizada de forma temática en diferentes departamentos: antigüedades orientales, antigüedades egipcias, antigüedades griegas, romanas y etruscas, historia del Louvre y el Louvre medieval, pintura, escultura, objetos de arte, artes gráficas y arte del Islam. La entrada cuesta 16€ y la sacamos directamente en las maquinas que se encuentran debajo de la pirámide de cristal. Al entrar hay un riguroso control de seguridad. Hay locker gratuitos para dejar tu mochila y demás cosas para que recorras más cómodo el museo. Recomiendo que si van en temporada alta (Verano europeo) compren los tickets por internet, las filas para ingresar suelen ser larguísimas.

Es mi museo favorito en Europa. Alberga invaluable arte e historia de todos los rincones del planeta. Aquí les dejo una pequeña muestra en fotos:

Una de las esculturas más importantes, La Victoria Alada de Samotracia del periodo Helenístico de la Antigua Grecia.

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Otra de las esculturas más sobresalientes, y quizás la más famosa: La Venus de Milo de la Antigua Grecia.

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Sin lugar a duda la obra más buscada es la enigmática Gioconda de Leonardo da Vinci.

La colección egipcia es invaluable:

Otros rincones del museo:

También muy interesante una maqueta donde muestra la evolución del Palacio y sus paredes originales del siglo XII

Sinceramente uno pierde la noción del tiempo recorriendo sus extensas salas. Pueden pasar 3 o 4 horas si son amantes de la historia y de las antigüedades. Al salir, en la parte del subsuelo, hay un pequeño shopping y el vértice opuesto del triangulo de cristal perfectamente alineado. Aquí termino nuestro segundo día en París, con la cabeza llena de historia y el corazón desbordado de arte.

DÍA 3

Nuestro tercer día se lo dedicamos a los grandes monumentos y edificios de París.

El Puente de Alejandro III es el más bonito de los puentes parisinos. El puente, inaugurado para la Exposición Mundial de 1900, se encuentra situado entre la explanada de Los Inválidos y el Grand Palais y el Petit Palais. El puente está formado por un solo arco de acero, algo que constituyó todo un reto para aquella época. La decoración del puente resulta simplemente espectacular gracias a las cuatro columnas de 17 metros, con caballos alados dorados en la parte superior, que se encuentran situadas en los extremos.

Junto al puente se encuentran el Grand Palais y el Petit Palais.

El Grand Palais comenzó a construirse en 1897 para albergar la Exposición Universal de 1900 celebrada del 15 de abril al 12 de noviembre del mismo año, tras un complejo proceso de gestación en el que participaron varios arquitectos,​ en el mismo lugar donde se emplazaba previamente el Palacio de la Industria, realizado para la Exposición de 1855. Destacado por el estilo ecléctico de su arquitectura, denominado estilo Beaux-Arts característico de la Escuela de Bellas Artes de París. Sus exposiciones varían todo el tiempo así como el valor de su entrada.

Por su parte, el Petit Palais es un precioso edificio en el que se exponen colecciones artísticas desde la Antigüedad hasta 1920. El Petit Palais también es conocido como Museo de Bellas Artes de la Ciudad de París. El valor de su entrada es de 11€.

Continuamos nuestro recorrido por la famosa avenida Champs-Élysées. Esta glamurosa avenida es la favorita de los turistas y parisinos. Sus dos kilómetros separan la Plaza de la Concordia del Arco de Triunfo. Su recorrido impacta. Aquí se encuentran los restaurantes más famosos de la ciudad y las tiendas más grandes de las marcas más prestigiosas del mundo.

En el otro extremo de la avenida Champs-Élysées se encuentra otro símbolo de la ciudad: el Arco del Triunfo. Con unas dimensiones de 50 metros de alto y una base de 45 por 22 metros, representa las victorias del ejército francés bajo las órdenes de Napoleón. Su construcción duró treinta años: Napoleón ordenó su construcción en 1806 al finalizar la batalla de Austerlitz y el Arco se concluyó durante el mandato de Louis-Philippe. El arquitecto fue Jean-François Chalgrin. El Arco del Triunfo ha sido testigo de innumerables momentos históricos entre los que podríamos destacar: el paso de los restos mortales de Napoleón el 15 de diciembre de 1840 y los desfiles militares de las dos guerras mundiales en 1919 y 1944. En la base encontraran la Tumba del Soldado Desconocido, un monumento erigido en 1921 que con una llama siempre encendida representa a todos los franceses que murieron en la Primera Guerra Mundial y nunca fueron identificados. En los cuatro pilares del arco están grabados los nombres de las batallas ganadas por los ejércitos napoleónicos y los de 558 generales franceses, algunos de los cuales murieron en combate y sus nombres se encuentran subrayados.

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Para entrar al interior del arco y subir a la parte superior es necesario pagar una entrada de 12€ y subir los 286 escalones que separan la terraza del suelo. En el interior también veremos un pequeño museo y datos sobre su construcción. Para llegar hasta la base del Arco del Triunfo existen pasos subterráneos desde las diferentes avenidas.

Seguimos recorriendo rumbo al símbolo máximo de París.

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Construida en 1889 para la Exposición Universal, la Torre Eiffel se convirtió en el principal símbolo de París y es el monumento más visitado del mundo. Con un diseño creado por Gustave Eiffel, la construcción de la Torre duró poco más de dos años y en ella trabajaron 250 obreros. Es una construcción de hierro de 300 metros de altura.

Acceder a la base de la Torre es gratis, solo hay que pasar un control de seguridad donde te revisan las mochilas.

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Se puede subir a la torre tanto por escalera como por ascensor (por la diferencia de precio no vale la pena encarar los 1.665 escalones). Los ascensores están en las bases de la torre. Hay distintas tarifas dependiendo si vas a subir hasta el segundo o hasta el tercer piso. Les dejo el link para comprar los tickets aquí.

Del otro lado del río Sena, cruzando el Puente Alejandro III, se encuentra el complejo arquitectónico Palacio Nacional de los Inválidos. Es uno de los monumentos más importantes de París y acoge la sepultura de uno de los personajes más icónicos del país: Napoleón. El imponente complejo fue edificado en el siglo XVII como residencia para los soldados franceses retirados del servicio. Está comprendido por la Iglesia de los Inválidos (Saint Louis des Invalides)  y el Museo del Ejército Francés (Musée de l´Armée). El precio de la entrada conjunta es de 11€.

Creado en 1905 gracias a la fusión del Museo del Ejército y el Museo de la Artillería, el Museo del Ejército (Musée de l´Armée) es uno de los mejores museos de arte e historia militar del mundo. Durante la visita al extenso museo militar es posible realizar un largo recorrido a través de la historia mediante diferentes objetos, armas, armaduras, trajes o material fotográfico. Las exposiciones se encuentran ordenadas de forma cronológica, por lo que resulta muy sencillo seguir el hilo de la historia.

Para culminar nuestro largo día llegamos a la catedral más famosa de la ciudad: la Catedral de Notre Dame. Construida entre 1163 y 1245 en la Île de la Cité, es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo. El nombre de la catedral significa Nuestra Señora y está dedicada a la Virgen María. En Notre Dame se han celebrado importantes acontecimientos, entre los que cabría destacar la coronación de Napoleón Bonaparte, la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra. La entrada es gratuita pero hay que pagar si se desea subir a sus torres (8,50€).

DÍA 4

En nuestro último día en París fuimos a uno de los rincones más escalofriantes de la ciudad: Las Catacumbas. Son una red de túneles que sirven como cementerio a millones de personas de distintas épocas. Se calcula que los restos de más de 6 millones de personas puedan estar enterrados en los más de 300 kilómetros de túneles. Su historia comienza cuando éstas aún no eran tales. En un inicio estos túneles sirvieron como canteras de piedra caliza para construir gran parte de los monumentos y edificaciones que se pueden visitar en la actualidad. En ésta época los túneles se llamaban Les Carrières de Paris (las canteras de París). En 1786, para combatir las epidemias y enfermedades que asolaban a la población se decidió trasladar los cadáveres y huesos de distintos cementerios de la ciudad a las catacumbas. De los 300 kilómetros de catacumbas que hay excavados, actualmente pueden visitarse sólo una pequeña parte. La entrada cuesta 10€ y no se puede comprar anticipadamente por internet. Recomiendo ir temprano porque hay que formar fila ya que el número de visitantes que ingresan a la vez es limitado. Fue una experiencia muy extraña, bastante morbosa, pero recomendable 100%. Les dejo algunas fotos.

Luego de la tenebrosa experiencia de las catacumbas, fuimos a almorzar a los jardines más populares y bellos (según los parisinos) de París: Los Jardines Luxemburgo. La construcción del palacio y los jardines tuvo lugar entre los años 1615 y 1617 cuando María de Médicis, cansada de la vida en el Louvre, decidió ordenar la construcción de un palacio a la italiana hecho a su medida. Con el paso del tiempo se fueron adquiriendo los terrenos más próximos al palacio para la ampliación de los jardines, los cuales alcanzaron su máxima dimensión en 1792. Los siguientes propietarios del palacio realizaron algunos cambios en los jardines, que quedaron en el abandono en diversas ocasiones. Con el estallido de la Revolución Francesa el Palacio acabó convertido en una prisión, mientras que durante la Segunda Guerra Mundial fue utilizado como cuartel por los alemanes, que construyeron un bunker en el jardín.

Muy cerca de los jardines se encuentra el Panteón. Construido entre 1764 y 1790, el Panteón de París fue el primer lugar desde el que se podía divisar París desde las alturas. La construcción del Panteón se llevó a cabo entre 1764 y 1790, siendo dirigida al inicio por Jacques-Germain Soufflot y al finalizar por Jean Baptiste Rondelet. Fue diseñado con la intención de combinar la sencillez de la arquitectura gótica con la majestuosidad de la arquitectura griega. A lo largo de su historia ha tenido diferentes funciones: en el siglo XIX sirvió tanto para fines religiosos como patrióticos, dependiendo del régimen político. Bajo la Tercera República y coincidiendo con el funeral de Victor Hugo, el Panteón se convirtió en un edificio destinado a albergar los cuerpos de los hombres ilustres. En su interior se pueden encontrar tumbas de personajes tan famosos como Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Marie Curie, Louis Braille, Jean Monnet o Alejandro Dumas. La entrada cuesta 8,50€.

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Panteon

Para finalizar caminamos por el margen del río Sena hasta el Museo de Orsay.

El Museo de Orsay se ubica en una antigua estación de tren que fue inaugurada en el año 1900 con motivo de la Exposición Mundial de París. La estación contaba con un elevado tráfico de trenes hasta 1939. Desde finales de la Segunda Guerra Mundial la estación fue quedando en abandono y en 1960 se planeó derruirla. Fue en el año 1977 cuando la estación se libró de su fatal destino gracias a que se planteó la transformación del edificio en un museo, que se vería inaugurado en 1986. En la actualidad el edificio aún conserva el antiguo encanto de la estación de trenes que albergó en el pasado. Su exposición comprende pinturas impresionistas y post-impresionistas, además de una gran colección de escultura, artes decorativas y elementos arquitectónicos. La entrada cuesta 12€ y te obligan a dejar tu mochila o bolso en un guardarropas.

Aquí se pueden encontrar obras de grandes maestros como Renoir, Coubert, Van Gogh, Monet o Vuillard. Algunas de las imperdibles en tu visita son:

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Autoretraro de Van Gogh
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El Dormitorio de Arles de Van Gogh
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Retrato de la Madre del Artista de James McNeill Whistler
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Los acuchilladores de Parqué de Gustave Caillebotte

 

París es una ciudad mágica de verdad. Fue amor a primera vista. Encanta metro a metro. Explota de cultura, arte y también de historia. Supero mis expectativas por demás. Me quedaron muchas cosas por hacer, la lluvia me obligó a suspender otras (Versalles). Por eso, más que nunca, se que definitivamente nos vamos a encontrar muchas veces más. Au Revoir Paris! Merci beaucoup!

Para seguir mi viaje en orden cronológico lee el post de la siguiente ciudad: LONDRES

Les dejo un mapa con mis puntos de interés recorridos durante mi visita a París.