PRINCIPADO DE MONACO

  • Fecha de Viaje: Octubre 2016
  • ¿Cómo llegué a esta ciudad?: Tren desde Niza.

Donde el “Lujo no es Vulgaridad”

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Luego de un breve viaje de 15 minutos en tren desde la estación Nice Riquier, en Niza, llegamos a la estación Gare de Monaco. Desde el minuto uno de estar en esta ciudad-estado soberana uno se da cuenta que todo es lujo y exuberancia. La estación es pequeña pero lujosa. Inclusive tiene maquinas expendedoras de snack con pantalla táctil.

A Mónaco decidimos ir a pasar el día. Sinceramente no teníamos mucha información sobre que se puede hacer en esta ciudad, por lo que decidimos perdernos por sus calles (este siempre es un buen plan). Como sabíamos que estábamos en la ciudad que posee el metro cuadrado más caro de todo el mediterráneo, por las dudas compramos unos clásicos baguettes en Niza para el almuerzo por miedo a que sea todo extremadamente caro. Para mi sorpresa, vimos varios restaurantes y cafés a precios accesibles, donde los simples mortales que no tenemos un Ferrari o un Yate podíamos almorzar (prejuicios, abstenerse). Su territorio está divido en 10 distritos, siendo Montecarlo, La Condamine y Monaco Ville los más famosos.

Si pensamos en Montecarlo lo primero que nos viene a todos a la mente es su famoso casino. Esa fue nuestra primera parada. En apenas 5 minutos caminando llegamos a Place Du Casino. Hermosa plaza, con arreglos florales muy prolijos. Lo que se lleva todas las miradas es el gran plato completamente espejado que hay en un extremo. Daba la sensación de que lo pulen todos los días. Frente a este plato esta el famoso Casino de Monte-Carlo. Su construcción comenzó en 1858 por el arquitecto Charles Garnier que también creó la Ópera de París. Su estilo imperial derrocha elegancia y clase por donde se lo mire. El complejo incluye también el Gran Teatro de Montecarlo, una ópera y una casa de ballet, y la sede de los Ballets de Montecarlo, todo construido por orden del Principe Carlos III. Si no estás hospedado en el hotel podes ingresar al casino pagando una entrada (si no me falla la memoria era de 10€) y vistiendo apropiadamente.

Rodeamos el Hotel Hermitage (y sus hermosos jardines) para caminar por la costa en dirección a Mónaco Ville, donde se encuentra el Palacio Principesco de Mónaco.

Luego de caminar entre lujosos yates anclados y lujosos locales de marcas de ropa famosas llegamos a la explanada para subir al Palacio Principesco de Mónaco. Durante la subida, hay varios miradores donde se puede tener una gran panorámica de la ciudad.

Una vez en la cima llegamos a la plaza del Palacio. Muy linda pero austera, quizás yo esperaba más. El Palacio Pincipesco de Monaco es algo pequeño comparado con otros palacios reales europeos pero igual de lujoso. Se puede entrar y recorrer muchas de sus salas para ver la historia y los lujos con los que vivieron los grandes monarcas del principado. La entrada cuesta 8€ y se compra en la tienda de recuerdos, enfrente al Palacio. También existe una entrada en conjunto de 11,50€ que incluye la entrada al Palacio Principeso de Mónaco + La Colección de Autos del Príncipe. Esta colección se encuentra en un edificio a 10 minutos del Palacio. Nosotros optamos por esta segunda opción. El Palacio me gusto mucho, lástima que no te dejan tomar fotos. Tiene audioguias  en todos los idiomas gratis que cuentan en detalle la historia de cada salón. Una vez fuera del Palacio empezamos a recorrer las estrechas calles de Mónaco Ville para llegar a su Catedral.

La Catedral de San Nicolás, conocida también como Catedral de Mónaco se comenzó a construir en 1875. Bella por donde se la mire, es el principal lugar de culto del país. Dentro de ella descansan los restos de los difuntos padres del actual principe. La entrada es gratuita.

 

Por último nos dirigimos a la Collection de Voitures Anciennes de S.A.S. le Prince de Monaco. Si sos amante de los autos este es tu lugar en Mónaco. La colección es enorme y abarca todas las épocas y estilos. Desde antiguos carruajes, Cadillac y Rolls-Royce hasta replicas de los Fórmulas 1. Les dejo un par de fotos. Muy recomendado.

Luego de comer los baggettes que habíamos llevado mirando el Mediterráneo, volvimos a la estación de tren para regresar a Niza (clic aquí para leer mi post sobre Niza). Mónaco me gustó mucho. Estando tan cerca de Niza o Marcella (ciudades recomendadas para hacer base y recorrer la Costa Azul) vale la pena dedicarle un día. Quizás, la próxima vez, juegue un par de Euros en el Casino y quién dice… hasta capaz gané.

Les dejo un mapa con mis puntos de interés recorridos durante mi visita a Mónaco.