CIUDAD DEL VATICANO

  • Fecha de Viaje: Octubre 2016
  • ¿Cómo llegué a esta ciudad?: Subte desde Roma.

El país más pequeño de Europa

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Situado en el corazón de Roma, El Vaticano es el país más pequeño de toda Europa y el centro neurálgico de la Iglesia Católica. Tiene tan sólo 0,44 kilómetros cuadrados y entre sus murallas viven menos de 1.000 personas. En un espacio tan limitado se encuentra la residencia del Papa, un palacio rodeado de jardines que pueden visitarse bajo reserva previa. La independencia de la Santa Sede respecto a Italia se declaró el 11 de febrero de 1929 mediante los Pactos de Letrán. En la Ciudad del Vaticano hay tres visitas que brillan con luz propia: la Plaza de San Pedro, la Basílica de San Pedro y los Museos Vaticanos, recinto en el que se encuentra la Capilla Sixtina.

Para llegar hasta la Plaza San Pedro tomamos el metro de Roma, línea A (Naranja), en Termini. El viaje fue de 20 minutos más o menos. Las dos estaciones más cercanas  San Pedro son Ottaviano Cipro. Nosotros nos bajamos en la primera así caminábamos un poco por los alrededores. El billete sencillo cuesta 1,50€ y es válido para todos los medios de trasporte públicos durante 100 minutos. Lo sacamos en las máquinas automáticas de las estaciones de metro.

La Plaza de San Pedro es una de las plazas más bonitas y grandes del mundo. Las dimensiones de la plaza son espectaculares: 320 metros de longitud y 240 metros de anchura. En las liturgias y acontecimientos más destacados la Plaza de San Pedro ha llegado a albergar más de 300.000 personas. La construcción de la plaza se llevó a cabo entre 1656 y 1667 de la mano de Bernini, con el apoyo del papa Alejando VII. Lo más impresionante de la plaza, además de su tamaño, son las 284 columnas y 88 pilastras que bordean la plaza en un pórtico de cuatro filas. En lo alto de las columnas hay 140 estatuas de santos realizadas en 1670 por los discípulos de Bernini. En el centro de la plaza destaca el obelisco y las dos fuentes, una de Bernini (1675) y otra de Maderno (1614). El obelisco, de 25 metros de alto, fue llevado a Roma desde Egipto en 1586.

Una vez en la plaza lo primero que hicimos fue entrar a la Basilica. La entrada es gratuita, solo hay un control de seguridad como en el ingreso al Coliseo y algunos museos. Para nuestra suerte no había mucha gente, eran casi las 10 a.m. En plena temporada alta las colas pueden ser de varias horas.

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Aca les dejo una vista de la Plaza desde la entrada a la Basílica.

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La Basílica de San Pedro acoge en su interior a la Santa Sede, siendo el templo religioso más importante del catolicismo y la iglesia donde el Papa celebra las liturgias más importantes. La construcción de la basílica comenzó en 1506 y finalizó en 1626, siendo consagrada el 18 de noviembre de ese mismo año. En su construcción participaron diversos arquitectos entre los que podríamos destacar a Bramante, Miguel Ángel o Carlo Maderno. El nombre de la basílica se debe del primer Papa de la historia, San Pedro, cuyo cuerpo está enterrado en la basílica. La Basílica tiene una capacidad para 20.000 personas. Mide 190 metros de longitud y la nave central tiene 46 metros de altura. La cúpula alcanza una altura de 136 metros. Entre las obras de arte que se pueden encontrar en su interior destacan el Baldaquino de BerniniLa Piedad de Miguel Ángel y la estatua de San Pedro en su trono. Esta última tiene el pie derecho desgastado por los besos de los fieles.

Una de las cosas que más llaman la atención de la basílica es su increíble cúpula. Fue iniciada por Miguel Ángel, Giacomo Della Porta continuó con el trabajo y Carlo Maderno la remató en 1614. La cúpula de la Basílica ha servido de inspiración para otros proyectos posteriores, como la Catedral de San Pablo de Londres y el Capitolio de Washington. La entrada a la basílica es gratuita pero si desean subir a la cúpula tendrán que pagar: Ascensor hasta la terraza y 320 escalones a pie: 8€; subida a pie (551 escalones): 6€.

Hacia el lado derecho de la Basílica, a 5 minutos a pie, se encuentran los Museos Vaticanos. Los orígenes de estos museos se remontan a 1503, año en que el recién nombrado Papa Julio II donó su colección privada. Desde ese momento tanto familias particulares como otros papas han ido aumentando la colección de los museos hasta convertirla en una de las más grandes del mundo. Actualmente los Museos Vaticanos reciben más de 6 millones de visitantes anuales, aunque sin duda, una de las razones de ésto es que constituyen la puerta de entrada a la Capilla Sixtina. Acá sí que les recomiendo comprar la entrada online, independientemente si van en alta o baja temporada. Cuando fuimos nosotros la fila de los que no tenían reserva era de 4 cuadras, nosotros entramos en 10 minutos. Reservamos desde la web (link aquí) y mostramos en la entrada con mi celular el comprobante que nos mandaron por mail. Una vez dentro hay una ventanilla especial para canjear las entradas. Tengan en cuanta que deben elegir una franja horaria para entra. La entrada cuesta 16€.

La colección del museo incluye arte romano y griego, obras de arte de todas las misiones pontificias del mundo (entre las que se incluyen objetos procedentes del Tíbet, Indonesia, India, Extremo Oriente, África y América), mapas cartográficos, antigüedades cristianas hasta piezas de arte egipcio. Sin lugar a duda la zona más buscada es donde se encuentra la Capilla Sixtina. Es uno de los mayores tesoros del Vaticano, de Roma y del mundo en general. Es conocida tanto por su decoración, como por ser el templo en el que se elige y corona a los Papas. La construcción del edificio se llevó a cabo entre 1473 y 1481 durante el mandato del Papa Sixto IV, a quien debe su nombre actual. El arquitecto encargado de la construcción fue Giovanni de Dolci, siendo la única obra por la que se le recuerda. Lo que llama la atención de la Capilla no es su arquitectura, sino los frescos que recubren por completo las paredes y el techo. Algunos de los artistas más importantes que trabajaron en ella son Botticelli, Perugino, Luca o Miguel Ángel. Esta prohibido sacar fotos dentro de la Capilla.

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Todos los frescos del techo de la Capilla Sixtina son obra de Miguel Ángel, que tardó cuatro años en pintar la bóveda, desde 1508 hasta 1512. Si algo destaca en las imágenes del techo son las nueve historias del génesis que ocupan la parte central: están representadas las escenas desde la Embriaguez de Noé hasta la Separación de la Luz de la Oscuridad. Sin duda alguna, La Creación de Adán es la imagen más conocida de la Capilla Sixtina. Se encuentra situada en la parte central de la bóveda y representa la historia del Génesis en la que Dios da la vida a Adán.

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Sobre el altar mayor y con unas dimensiones grandiosas (13,7 por 12,2 metros) se encuentra la otra obra maestra de Miguel Ángel, El Juicio Final, que representa el Apocalipsis de San Juan. Decorar esta parte ocupó a Miguel Ángel cinco años de su vida, desde 1536 hasta 1541. Fue un encargo del Clemente VII para cubrir los murales que existían hasta ese momento.

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Sean cristiano o no la visita a la Santa Sede es un imperdible de Roma, por su riqueza arquitectónica y artística.

Para seguir mi viaje en orden cronológico lee el post de la siguiente ciudad: ROMA

Les dejo un mapa con mis puntos de interés recorridos durante mi visita a Roma.